La Gracia De Dios

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íblicamente, La Gracia es un favor inmerecido. Es la acción gratuita de Dios en beneficio de Su pueblo.

La Gracia De Dios
 

La desobediencia de Adán y Eva, y la caída de la Gracia de Dios afectó a toda la creación, incluyendo al medio ambiente. El pecado en nuestras vidas es extrañamente similar a los desperdicios tóxicos. Hasta las cantidades más pequeñas son letales.

Cuando regresamos a Dios, aceptamos su perdón y cambiamos nuestra manera de vivir, Él nos da un fresco comienzo. Para sentirnos perdonados, debemos reconocer nuestro pecado ante Dios y volvernos a Él. Luego podremos seguir adelante con un nuevo y fresco comienzo, con una nueva vida cristiana.

En la visión falsa de las religiones, la Gracia es algo que puede ser merecido, algo que se infunde en el alma, y a su vez permite al individuo realizar buenas obras que merecen la salvación.

La Gracia de Cristo es el don gratuito que Dios nos hace de Su propia vida, infundida por el Espíritu Santo en nuestra alma para sanarla del pecado y santificarla. Es La Gracia santificante recibida en el Bautismo. Es en nosotros la fuente de la obra de la santificación.

Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva. Rom. 6:14

No es el agua del bautismo lo que salva, sino la gracia de Dios aceptada por la fe en Cristo. El bautismo es una señal externa de una fe interna. Por la respuesta de Jesús al ladrón en la cruz entendemos que se salvó sin el bautismo (Lucas 23:43). El bautismo solo sin fe no lleva automáticamente a la persona al cielo. Los que rechazan creer serán condenados, no importa que estén o no bautizados.

Puesto que la iniciativa de La Gracia, pertenece a Dios, nadie la puede merecer. Movidos por el Espíritu Santo, podemos merecer en favor nuestro y de los demás todas la Gracias necesaria para alcanzar la Vida Eterna, como también los bienes temporales necesarios.

Hay Una Vasta Diferencia Entre La Misericordia, La Justicia y La Gracia

Justicia: Es recibir lo que merecemos. (Somos culpables de pecado, y por tanto; dignos de muerte)

Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron. Rom 5:12

Bajo la Justicia (La Ley): Salvos por nuestras obras o sacrificios

Misericordia: Es no recibir lo que merecemos. (No ser castigados por nuestros pecados)

La Gracia: Es recibir lo que no merecemos. (Nuestros pecados son perdonados) En La Gracia, recibimos la vida eterna, algo que, evidentemente, no nos merecemos. Pero por el Amor y Bondad de Dios, manifiesta en Jesús sobre la cruz, recibimos la bendición de la redención.

Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Efesios 2:8-9.

La Gracia: Son las riquezas de Dios a través de Cristo. La Gracia excluye todo mérito humano

Y si por gracia, ya no es por obras; de otra manera la gracia ya no es gracia. Y si por obras, ya no es gracia; de otra manera la obra ya no es obra. Rom 11:6

La Gracia: Es de Dios mediante la fe lo que nos salva y no actos de amor ni de generosidad.

Y poderoso es Dios para hacer que abunde en vosotros toda gracia, a fin de que, teniendo siempre en todas las cosas todo lo suficiente, abundéis para toda buena obra 2 Cor 9:8

El amor se desborda como reacción natural al perdón y al efecto apropiado de la fe. Pero solo los que reconocen la profundidad de su pecado pueden apreciar todo el perdón que Dios les ofrece. Jesús rescata a todos sus seguidores de la muerte eterna, sea que alguna vez fueran malvados en extremo o que fueran convencionalmente buenos.

La Gracia: Es producto de Dios, dado por Dios, por quien Él Es y no por lo que nosotros somos.

Pero por la gracia de Dios soy lo que soy; y su gracia no ha sido en vano para conmigo, antes he trabajado más que todos ellos; pero no yo, sino la gracia de Dios conmigo. 1 Cor 15:10

La Gracia: Es el medio de nuestra Salvación

Por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios. Rom 5:2

Ya no estamos bajo la ley, sino bajo La Gracia.

Pero si sois guiados por el Espíritu, no estáis bajo la ley Gal 5:18

Jesús dijo a sus discípulos: Id por todo el mundo y predicad el evangelio. Que todos sepan que Él ya pagó el castigo por el pecado y que todos los que creen en Él recibirán perdón y vida eterna junto a Dios.

Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió: Que de todo lo que me diere, no pierda yo nada, sino que lo resucite en el día postrero. Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquél que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero. Juan 6:39-40

Hoy en día, los Discípulos Cristianos se encuentran en todas partes del mundo hablando de estas buenas nuevas a los pueblos que no las han oído. El poder que dirige y lleva a los misioneros alrededor del mundo y pone a la Iglesia de Cristo en acción es la fe que viene de La Gracia.